Acción crítica en educación

Igualdad forzada

Posted in Uncategorized by JuanV on 24 febrero 2009

Como no somos todos iguales por naturaleza en cuanto a capacidades intelectuales (ni tampoco en otras características, ciertamente), cada uno de nosotros necesita un tiempo distinto para, digamos, aprender algo determinado, por ejemplo. Cada uno de nosotros necesitará dedicar al aprendizaje de algo una cantidad de tiempo que no tiene por qué coincidir con el tiempo que le han de dedicar los demás para aprenderlo: habrá quien necesite hacer más prácticas, más ejercicios, más pruebas, más comprobaciones, y otra vez más ejercicios, etc. Esto es evidente, pero es necesario comentarlo porque lo que resulta evidente para la mayoría de los mortales puede no parecerlo a la pedagogía de guardia.

En nuestro actual sistema educativo impera la idea de que todos los alumnos, independientemente de su capacidad intelectual, esfuerzo y trabajo, han de dedicar el mismo tiempo a los aprendizajes escolares de forma que, cuando se considera terminado el tiempo establecido de antemano para el aprendizaje de algo, todos sin excepción pasan al siguiente “trabajo”, tanto si dominan como si no dominan lo anterior. Esto es una barbaridad descomunal sin paliativos. Pero esto se hace y se defiende desde hace años con el apoyo y justificación de la ley (la LogsE y sus implicaciones, por supuesto) porque en vez de considerar el aprendizaje y los conocimientos como objetivos a alcanzar, lo que debe marcar y definir, en definitiva, quién pasa y quién no al siguiente peldaño (bien sea otra unidad del temario, bien sea el curso siguiente), se considera suficiente haber permanecido en clase el tiempo común establecido para todos, y no importa que se hayan o no cubierto los objetivos. Además, en vez de considerar los objetivos que se pretenden conseguir como un listón que hay que saltar, una meta que conseguir, independientemente del punto de partida, lo que se hace es “adaptar” ese listón (de contenidos, de objetivos, de aprendizajes, de conocimientos) a cada alumno, a su punto de partida, a su entorno, a sus intereses, a sus circunstancias,etc., etc., privándolos así de toda posibilidad de superarse así mismos, de progresar, tirando por tierra, en definitiva, la esperanza de promoción social que supone toda formación y educación.

El resultado de esta política y de estas prácticas está a la vista.

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El esfuerzo

Posted in Uncategorized by JuanV on 23 febrero 2009

De donde hay que partir en enseñanza, y lo primero que habrá que aceptar, es que aprender algo, sea lo que sea, es un trabajo difícil; es algo que implica un esfuerzo, que supone una concentración, que necesita una atención especial, cierto interés por parte de la persona que quiere aprender. Cualquier declaración, venga de donde venga, que contradiga en parte o en su totalidad este aserto debería quedar relegada y descalificada por falsa y peligrosa, por atentar contra el principio fundamental de la enseñanza. Debería además proscribirse por incitar al engaño más cruel de criaturas inocentes.

¿Qué tiene que ver?

Posted in Uncategorized by JuanV on 23 febrero 2009

¿Qué importancia le está dando a la escuela o instituto un alumno que asiste a clase cuando le parece bien y si no quiere no viene? ¿Qué ejemplo se le está dando al resto de los alumnos cuando se consiente que un alumno venga un día a clase y falte una o dos semanas y vuelva a aparecer por clase como si nada ocurriese, y así hasta el final de curso? ¿Qué tiene que ver el derecho a la educación con la falta de autoridad, la falta de respeto, el cachondeo padre o el pito del sereno?