Acción crítica en educación

El derecho a la educación

Posted in Uncategorized by JuanV on 18 febrero 2009

Resulta sorprendente cómo parecen disfrutar los pedagogos y otros profesionales de la educación-sin-coger-una-tiza revisando una y otra vez las mismas ideas, los mismos conceptos, dándose y quitándose la razón unos a otros, mareando la perdiz incansablemente para no llegar a ningún sitio ni obtener nada, salvo aumentar el número de artí­culos publicados en su haber para engrosar sus respectivos currí­culum vitae. Cuánto se habrá escrito sobre el derecho a la educación y la igualdad de oportunidades. Y lo que queda. Qué fácil es escribir sobre la escuela y la educación desde el silencio sosegado de un despacho en la universidad mientras son otros los que tienen que aguantar a los nenes en clase, tanto a los que quieren estar allí­, que cada vez son menos, como a los otros.

El derecho a la educación constituye uno de los pilares básicos en los que se apoya el sistema educativo; además tiene una importancia añadida por las implicaciones polí­ticas que conlleva. Actualmente en nuestro paí­s es uno de los derechos fundamentales recogidos en la Constitución, como el derecho a la libertad y a la seguridad, a elegir libremente la residencia, o el derecho a sindicarse libremente, etc. Nadie en su sano juicio hoy en dí­a discute el avance que supone para una sociedad democrática que sus ciudadanos dispongan de un derecho como es el derecho a la educación. Es más, es muy fácil percatarse de lo necesario que resulta para la propia sociedad, para el desarrollo de la democracia, contar con ciudadanos formados y educados como garantes del buen funcionamiento, del perfeccionamiento y de la rectificación, cuando sea necesario, de los procedimientos y mecanismos del sistema.

No se entiende, sin embargo, por qué razón se tolera que el derecho a la educación se transforme en un deber, en la obligación de educarse hasta los 16 años (cuando además, no se proporcionan los medios necesarios para que verdaderamente se pueda obligar a nada en materia de estudios). ¿Se imaginan que fuera obligatorio pertenecer a un sindicato después de cumplir los 16 años, por ejemplo? ¿Se imaginan que se decretara obligatorio ser libre, o residir en el territorio nacional en virtud del derecho a la libertad y al derecho a residir en el territorio nacional? Pues eso es precisamente lo que ocurre con el derecho a la educación; con la eterna disculpa de intentar paliar las desigualdades sociales se confunde el derecho a entrar en el sistema educativo con el supuesto derecho a terminar (que ya puestos y según la ley tendrí­a que ser un deber), es decir, derecho al tí­tulo de Enseñanza Secundaria Obligatoria independientemente de lo que se haya estudiado, de lo que se haya aprendido, de lo que se haya hecho, de los objetivos alcanzados. Los nenes ven que estamos de rebajas, saben que promocionan de curso estudiando y sin estudiar y así­ les va. Nos va.

Desear que todos los ciudadanos de un paí­s terminen la enseñanza secundaria es loable; pero es absurdo, además de reaccionario, hacer que terminar esos estudios sea obligatorio, y aún más absurdo si no se disponen los medios para obligar realmente a nada. Regalar los tí­tulos no importa qué nivel se haya alcanzado es sencillamente de idiotas, además de hipócrita, falso e inane. Se pretende que todos alcancen lo que sólo unos pocos desean alcanzar. Con la mejor de las intenciones se dice que la educación básica debe ser patrimonio de todos los ciudadanos, pero se olvida que no todos los ciudadanos están interesados en esa educación que el estado considera básica; no obstante, el estado no mueve un pie, no hace nada para fomentar y alabar las excelencias y virtudes que ser una persona educada trae consigo, que tal vez podrí­a acabar convenciendo a algunos. Podrí­a hacer propaganda, qué digo hacer, machacar con propaganda desde todos los medios de comunicación a su alcance acerca de los beneficios y de la importancia de acabar los estudios básicos. Pero no, el estado prefiere obligar en vez de convencer. Si la enseñanza obligatoria se hace depender, como nos dicen siempre y en todo lugar, de la motivación, más valí­a que le cambiaran el nombre: Enseñanza Secundaria Motivacional, no obligatoria, y quedarí­a más claro.

Por otra parte, sólo los profesionales de la educación parece que han de ser los interesados y preocupados por las desigualdades sociales, de forma que sólo la escuela pública, vienen a decirnos, ha de ser la encargada de paliar, luchar, transformar, compensar las desigualdades sociales y, eso sí­, sólo hasta los 16 años de edad, después de esa edad ya todo está compensado y paliado y nada hay que se pueda hacer en otros ámbitos sociales. Nada hay que compensar en materia de seguridad social, de justicia, en materia laboral, de política de sexos, nada de nada fuera de la escuela. Vamos, que los maestros deben de ser, según esto, poco menos que los héroes de la pelí­cula, pero sin cobrar tanto como los empleados de banca, claro.

Cualquiera de los derechos fundamentales que aparecen en la Constitución está limitado por la ley, es decir, puede llegar a perderse de manera temporal o parcial en determinadas circunstancias. ¿Por qué razón el derecho a la educación no puede quedar en suspenso de manera temporal en unas determinadas circunstancias? ¿Es que no importa lo que se pueda llegar a hacer en un centro educativo, contra las instalaciones y el material, contra los profesores o contra los compañeros? No resulta educativo que no se exijan responsabilidades, pero además poco ayuda a que se valore lo que se da si se sabe que nunca se puede perder o se puede quitar, aunque sea temporalmente. Esta situación tampoco refuerza la motivación de los alumnos, precisamente. Pero los que tienen que hacer algo al respecto siguen empecinados en lo suyo, mirando para otro lado. Pues nada, adelante con la LOE, total ¿qué más da una generación (más bien degeneración) de jóvenes echada a perder, dos o cinco?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: