Acción crítica en educación

¿Aprender a aprender?

Posted in Uncategorized by JuanV on 7 enero 2010

Se insiste en las ideas de “aprender a aprender”, “aprender durante toda la vida” y otras chorradas parecidas cuando, en realidad, eso es precisamente lo que los profesores, por ejemplo, llevamos haciendo desde siempre y nadie nunca nos había dicho nada parecido. Pero es que además coincide ese discurso con el que defiende el Plan Bolonia y que en resumen viene a terminar en una reducción de los contenidos en los estudios superiores. Si, por otra parte, tenemos en cuenta que ya hace mucho tiempo (desde la LOGSE, como no) que se viene produciendo una reducción no sólo de la importancia de los contenidos en la educación primaria y secundaria, sino una disminución real de los conocimientos que se exigen en los distintos cursos, entonces las piezas empiezan a encajar.

aprender a aprender

Se quiere que la gente llegue a “aprender a aprender” porque se presupone que tendrán que seguir “aprendiendo a lo largo de su vida”; pero ello es así, y eso no lo dicen, porque previamente se han cuidado mucho de que los estudios que la gente siga sean incompletos, escasos y sólo los necesarios para ajustarse a las exigencias del mercado de trabajo, que es quien verdaderamente manda aquí, ahora incluso en los programas de estudios pre-universitarios, universitarios y post-universitarios. Quien manda es el dinero, el mercado, y al mercado no le interesa que haya mucha gente muy formada, culta y con las ideas claras; más bien le interesan personas mediocres, medianamente especializadas en algo de índole práctica para desempeñar adecuadamente las funciones que se les asignen a su puesto de trabajo y que sea fácil mandar a reciclar, según ese “aprender a aprender” y “aprendizaje de por vida”. Y para eso nada mejor que evitar que la gente sea experta, licenciado en toda regla, doctor, o sencillamente un buen técnico que detente un título que le respalde con un valor, un reconocimiento, un prestigio que además lleve aparejado unos supuestos de sueldo y categoría profesional. No, no. Al mercado de trabajo lo que le interesa es contratar a alguien (nada de funcionarios, claro está), cuanto más precaria y temporalmente mejor, que sepa desempeñar las tareas que se le encomienden pero que no pueda esgrimir demasiados argumentos en su defensa, ni le vayan a los empresarios con exigencias, reclamaciones, ni derechos laborales.

Y tantos, tantos tontos sin enterarse y defendiendo en virtud de una eterna innovación estúpida el espacio para palabros como “competencias” o “aprender a aprender”. Cuando se quiera reaccionar será demasiado tarde.