Acción crítica en educación

Manifiesto de Maestros y Profesores: a firmarlo

Posted in Uncategorized by JuanV on 22 marzo 2010

Cuando la soledad de un amplio colectivo de ciudadanos y la falta de representación política de sus argumentos impelen al desencanto y a la irritación, pero también a la sagacidad, es un deber inexcusable de la sociedad civil tomar la iniciativa y exigir que se tengan en cuenta sus reivindicaciones.

Sostenemos como incontrovertibles las siguientes evidencias: que el de los docentes es uno de los colectivos profesionales de España más desguarnecido, más irrepresentado, más desengañado, más enfadado y, en última instancia, más capacitado para denunciar el cúmulo de atropellos que se han ido cometiendo desde hace más de veinte años; que las diversas reformas educativas han fracasado estrepitosamente en todos sus planteamientos y han condenado a generaciones de estudiantes españoles a ser de las peor preparadas de la Unión Europea; que las circunstancias económicas de nuestro país obligan a dar, cuanto antes, un giro radical en las políticas educativas que han venido proponiendo hasta ahora los partidos políticos con representación parlamentaria, ya que, de no ser así, ninguna reforma logrará el objetivo -suponemos que sincero- de sacar a España de la grave crisis en la que se halla inmersa.

P or ello, y ante el anuncio de las negociaciones que el Ministerio de Educación está llevando a cabo con diferentes grupos políticos y con los principales sindicatos de la enseñanza, los abajo firmantes (maestros de Primaria, profesores de Secundaria y Bachillerato, profesores de Formación Profesional, profesores de Universidad, padres, madres y ciudadanos en general) nos vemos en la necesidad de exigir: (more…)

Aprender las tablas de multiplicar

Posted in Uncategorized by JuanV on 18 marzo 2010

Rafael Porlán, todo un profesor de universidad, coordinador de la campaña “No es verdad”, quizás ese otro dato lo explique todo, escribe en el último número de la revista Cuadernos de Pedagogía (pag.9): “Hace poco decía en una entrevista que aprender mecánicamente la tabla de multiplicar tenía poco sentido existiendo las calculadoras”. Y se queda tan fresco y, además, a ningún lector de esa revista de educación le parece mal, con toda seguridad. Así no es de extrañar que la educación en nuestro querido país esté como está, y como estará, pues no olvidemos que profesores con una mentalidad como la de éste están formando a futuros maestros, nada menos.

Podría haber elegido otro ejemplo, pero precisamente cuestionar la memorización, por muy mecánica que sea, de la tabla de multiplicar es tener ganas de llamar la atención o de demostrar lo llena que se tiene la cabeza de prejuicios educativos. Porque vamos a ver: ¿cómo que tiene poco sentido aprender, como sea, la tabla de multiplicar? ¿Es que pretende que alguien la aprenda con un ejemplo práctico para cada caso. 1 bolígrafo, a 1 euro cada bolígrafo, 1 euro; 2 lápices, a 1 euro cada lápiz, 2 euros; y así sucesivamente? ¿Es que se cree que los maestros que enseñan las tablas de multiplicar “mecánicamente” se olvidan de plantear problemas y casos prácticos? ¿Está cuerdo este señor? Dice además que se llega a justificar “el aprendizaje tradicional de las tablas en la necesidad de la cultura del esfuerzo”. Horror de los horrores, ya surgieron las palabras “tradicional” y “esfuerzo”. Siempre el mismo planteamiento: la dicotomía tradicional / bueno, como si no hubiera nada bueno que se esté haciendo de toda la vida y no hubiera nada de última hornada que fuera una auténtica bazofia. Estos defensores acérrimos y cerrados de la LOGSE y sus principios siempre tan hipócritas: reservan la exigencia del esfuerzo y el mérito para sus hijos ( a los que llevan a centros privados), pero deprecian aplicar esas mismas exigencias al resto de los alumnos para quienes no las consideran necesarias, total, dirán, para llegar a alcanzar un empleo precario y mal pagado en el mejor de los casos. . . Ideas que, de simples, dan ganas de obviarlas, si no fuera porque están influyendo tanto en tantas generaciones de profesores.

Compara en su articulito este pedagogo el aprendizaje de la tabla de multiplicar con aprender “100 números de teléfono sin saber a quién corresponden ni para qué los necesitamos” o con “100 símbolos chinos, sin saber qué significan y para qué los necesito”. ¿Ignora que mientras esos 100 números de teléfono o símbolos chinos carecen de utilidad alguna, la tabla sirve para saber cuánto nos va a costar la compra de 32 bolígrafos a 0’59 euros cada uno? Es posible.

Mientras la formación de las nuevas generaciones de maestros y profesores esté en manos de pedagogos con tantos prejuicios en materia de educación, con una mentalidad de constante sospecha sobre el trabajo de maestros y profesores y tan obsesionados por la innovación y la “investigación” educativas el futuro de la educación seguirá tan negro como resulta ser el presente.